Según explicó el funcionario, el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez tiene previsto avanzar hacia modificaciones más profundas en materia salarial, que incluirían también los beneficios sociales de los trabajadores. Durante su participación en el programa Abriendo Puertas, de Venevisión, Castillo adelantó que lo aplicado el 1 de mayo es solo el punto de partida de un proceso que continuará con medidas de mayor alcance.
El ministro también hizo referencia a las conversaciones que sostiene el Ejecutivo con diversos sectores económicos y empresariales, orientadas a evitar que el ajuste salarial termine disparando los precios de bienes y servicios básicos. Según indicó, el objetivo es evitar un incremento poco responsable que termine encareciendo aún más la canasta básica.
En cuanto a posibles reformas en el ámbito laboral, Castillo planteó la necesidad de actualizar la normativa vigente para adaptarla a la realidad social del país, con especial atención a una revisión del régimen de prestaciones sociales que beneficie al sector público.
El salario mínimo se mantiene en 130 bolívares
El anuncio de Delcy Rodríguez del pasado 30 de abril sobre el aumento del «salario mínimo integral» no modificó el ingreso base, que permanece congelado en 130 bolívares desde 2022. El ajuste de este año recayó únicamente sobre dos componentes adicionales: el Bono Contra la Guerra Económica, que pasó de 150 a 200 dólares, y el bono de alimentación, que se mantuvo en 40 dólares, lo que eleva el ingreso total a 240 dólares mensuales.
Frente a esta situación, la Unión Nacional de Trabajadores (Únete) y la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público (Fentrasep) han solicitado al gobierno venezolano reactivar el diálogo social y establecer, en un plazo de 30 días, una estrategia clara para la fijación futura del salario mínimo.