Desde la zona conocida como OPP25 —un complejo de edificios prácticamente devastado por el sismo—, el corresponsal de NTN24 en Caracas, Oliver Fernández, mostró cómo varios familiares permanecen instalados en toldos improvisados a la espera de noticias, mientras equipos de salud aplican vacunas para prevenir enfermedades asociadas a este tipo de emergencias. En el lugar también trabaja una cuadrilla de la Guardia Nacional, que continúa las labores de rescate sobre los edificios colapsados.
Uno de los hombres que participa en las tareas de remoción, identificado como Javier, relató que de un edificio de doce pisos ya han llegado hasta el tercer nivel, y que solo de un apartamento ubicado entre el piso tres y el cuatro lograron sacar nueve cuerpos, entre ellos dos niños.
Otra de las personas presentes, una joven llamada Vera, contó que aún no ha logrado recuperar a un familiar que se encontraba en la OPP25 realizando un trabajo el día del sismo. Según relató, la búsqueda ha sido especialmente dura porque las máquinas utilizadas para remover escombros funcionan de manera intermitente, y en algunas ocasiones los operadores han amenazado con retirar el equipo si los familiares alzan la voz para exigir que se agilicen las labores.
Otra mujer, que también participa en la búsqueda de su hija de 20 años, aseguró que llevan más de un mes y cinco días esperando ayuda, y que si no reclaman constantemente, la maquinaria no avanza en el trabajo. Según contó, el apoyo más concreto que han recibido hasta ahora ha venido de un ciudadano coreano y del personal de Defensa Civil, quienes han cavado a mano para ayudar a localizar a los cuerpos, en un proceso que —según describió— han tenido que asumir en gran parte por cuenta propia. También señaló que meter maquinaria pesada sin cuidado corre el riesgo de fragmentar los cuerpos, algo que consideran una falta de respeto hacia las víctimas.
El reportaje destaca que, transcurrido más de un mes, el desgaste físico y mental de las personas que continúan en la zona resulta evidente, y subraya la necesidad de que médicos y psiquiatras puedan brindarles acompañamiento frente a una situación tan dolorosa como la que se vive en el estado La Guaira.
El aeropuerto Simón Bolívar sigue sin operar
Un mes después del sismo, el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía —la principal terminal aérea de Venezuela y la más cercana a Caracas— continúa sin reanudar operaciones. Los viajeros internacionales deben ingresar al país a través del aeropuerto de Valencia, ubicado a unas dos o tres horas de la capital, o del aeropuerto de Maracay, a hora y media aproximadamente.
Desde la terminal aérea, Fernández explicó que, según autoridades sismológicas estadounidenses, el epicentro del segundo terremoto —de magnitud 7,4— se ubicó precisamente en la zona de Catia La Mar, donde se encuentra el aeropuerto. El reportaje mostró escombros de techos colapsados, una pasarela hacia el segundo piso que quedó afectada, y columnas que han debido ser apuntaladas tras el sismo. El hotel que sirve a la terminal aérea también resultó dañado en parte de su estructura.
Como medida temporal, las autoridades están instalando un aeropuerto de campaña: carpas de gran tamaño destinadas a sustituir parcialmente las operaciones de la terminal mientras avanza su reconstrucción. Según el ministro de Transporte, Francisco Garcés, restablecer completamente las operaciones del Simón Bolívar podría tardar aproximadamente dos meses o más, por lo que la conectividad aérea de los venezolanos con el resto del mundo seguirá dependiendo, por ahora, de los aeropuertos alternos de Valencia y Maracay.