La Embajada de Estados Unidos en Caracas abrió un nuevo grupo de vacantes dirigidas a ciudadanos venezolanos, como parte de un proceso de expansión de sus operaciones confirmado recientemente por el encargado de Negocios, John Barrett.
Las posiciones disponibles se concentran en el área operativa y de seguridad:
La sede busca cubrir un cargo de supervisor de detección de vigilancia, otro de monitor de detección de vigilancia y un puesto de conductor de camión para el área de almacén.
Según indicó la representación diplomática, todas las postulaciones deben tramitarse exclusivamente a través del sistema oficial ERA, y los interesados deben completar su perfil para que su candidatura sea tomada en cuenta. La información y el formulario de aplicación están disponibles en ve.usembassy.gov/job-opportunities.
Barrett explicó que estas nuevas contrataciones responden a un esfuerzo por fortalecer las capacidades operativas de la misión diplomática, y vinculó ese crecimiento al plan de tres fases que impulsan el presidente estadounidense Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio. Según el diplomático, la meta es ampliar la capacidad institucional de la embajada para avanzar en proyectos conjuntos con Venezuela, particularmente en los ámbitos económico y de seguridad.
El plan de tres fases
La primera etapa de esta hoja de ruta busca estabilizar al país, con el objetivo de evitar que Venezuela caiga en el caos tras los ataques y la posterior captura del líder chavista. En esta fase, la prioridad de Washington es garantizar el orden interno y la seguridad inmediata antes de avanzar a las siguientes etapas.
La segunda fase, bautizada como recuperación, se enfoca en reactivar la economía venezolana y facilitar la entrada de empresas estadounidenses, occidentales y de otras nacionalidades al mercado del país en condiciones equitativas.
La tercera y última etapa, denominada transición, apunta a consolidar cambios políticos e institucionales de mayor calado en Venezuela, con miras a transformar el sistema político y sentar las bases para un nuevo proceso democrático y un ordenamiento institucional distinto.